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Aragua:

"Gotas de amor”
que no sacian a las escuelas

De acuerdo a organizaciones gremiales como el Colegio de Profesores del estado Aragua, el programa no llega a más de 15% de las instituciones de la región ante la falta de recursos por parte de las autoridades educativas

Glenn Requena / @Glenson11

En el estado Aragua la mayoría de los planteles educativos abrieron sus puertas a los niños para los últimos meses de clases. Las instituciones públicas fueron las más golpeadas desde la llegada de la pandemia porque sufrieron daños en sus infraestructuras. Algunas aún esperan la dotación de materiales en el marco del plan "Una gota de amor para mi escuela", anunciado por las autoridades educativas nacionales. 


Este proyecto de mantenimiento fue reimpulsado por el Ministerio para la Educación al inicio del periodo académico 2021 – 2022 y busca garantizar el funcionamiento de los centros educativos, según el discurso oficial. De acuerdo a una nota de prensa publicada en El Periodiquito, a finales de marzo del presente año, este plan iba a ser activado. 


Richard Rivas, presidente del Colegio de Profesores del estado Aragua, explicó que la región tiene 1.358 escuelas estadales y nacionales y la población estudiantil está cerca de los 456.000, pero el programa no llega a más de 15% de estos alumnos. Explica que el programa gubernamental tiene pocos recursos y no hay una priorización de las escuelas beneficiadas en función a sus necesidades. 


Lo que se supone debe ser una atención integral para el fortalecimiento de la estructura física de los planteles (recuperación y mantenimiento de las escuelas, en la práctica solo se limita a enviar a los planteles pintura y materiales de limpieza para cubrir la fachada de los planteles. Además el proceso es lento y engorroso, tanto que puede tardar varios meses. 


“Durante dos años que hubo ausencia de personas en las instituciones el deterioro fue triplicándose, por lo tanto es muy difícil que algunos pañitos calientes puedan solucionar el problema de la infraestructura, la pintura o la recuperación de las áreas verdes y deportivas”, resaltó Rivas. 


El presidente del Colegio de Profesores en Aragua detalló que los institutos ubicados en los municipios Camatagua, San Sebastián de los Reyes, Zamora y San Casimiro —localidades alejadas del casco central de la entidad— son los que más necesitan ser atendidos. “Son pocas las escuelas que tienen la oportunidad de recibir. Puede pasar el año escolar y no reciben ningún tipo de beneficio”, comentó. 
 

Rivas destacó a la Agencia de Periodistas Amigos de la Niñez y Adolescencia (Agencia PANA) que anteriormente el apoyo para mejoras estructurales se manejaba a través de la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas (FEDE), pero tampoco se recibían insumos para la recuperación de las escuelas. Agrega que ahora se transformó en un programa que no llega al 0,5% del presupuesto de la planta física del Ministerio para la Educación. 


Distintos directivos de escuelas, consultados por la Agencia PANA, indican que deben llenar un formulario a través de una plataforma digital del ministerio. Allí suministran datos que permiten dar cuenta de cómo están las infraestructuras y cuánto presupuesto requieren. “De pintura, de asfalto, de cables, cementos, tomacorrientes, láminas de zinc, entre otras cosas. Uno tenía que llenar el formulario con las necesidades, conjuntamente con las fotos de todos los espacios”, puntualizó una directora de una escuela nacional, ubicada en el municipio Girardot de la ciudad de Maracay. 


Llenar el formulario no es garantía de atención. Las escuelas que lo hicieron todavía no han recibido la dotación de materiales, por lo que la autogestión y el apoyo de los padres y representantes son los que mantienen las instalaciones. Vendimias, ventas de comida y bingos son algunas de las actividades que hacen los docentes, estudiantes y familias para recoger dinero y así mejorar los espacios que sufren filtraciones, problemas con las aguas negras, entre otras afectaciones. Hay otros centros educativos que no reciben materiales para el mantenimiento de las instalaciones desde hace al menos cuatro años. Pero con el apoyo de la iglesia y el sector privado han dignificado los espacios para los niños, niñas y adolescentes. 

“¿Cómo se reemplaza eso? Con la colaboración de los padres y representantes. También hay una iglesia que me colabora […] Tengo ayuda de mis padres”, dijo directivo de una escuela nacional, ubicada en el sector La Romana, municipio Girardot. Añadió que ha recibido el formulario del Ministerio para la Educación en varias oportunidades y aún siguen en la espera. 

El formulario que deben llenar los directivos para la solicitud de materiales para la recu

Otra expresión del abandono

​Las escuelas públicas son las que más fallas de infraestructuras presentan. Sin embargo, uno de los problemas más graves que tienen algunas de estos planteles son las aguas negras, pero no es un problema actual, sino de hace varios años. 

En una escuela nacional de la localidad de Girardot, el desbordamiento de las aguas residuales es el mayor dolor de cabeza, pueden traer infecciones en el plantel, por lo que las actividades escolares podrían paralizarse y los docentes no quieren que los niños se vean afectados después de dos años sin clases presenciales. 

Ante esta situación, hubo una asamblea de padres y representantes, quienes propusieron aportar económicamente ante la falta de respuesta del Estado.  

Entre los materiales que compran los directivos están los galones de pintura para embellecer las paredes y espacios deportivos. Algunos adquirieron fondos anticorrosivos, porque tratan de recuperar el área de la cocina.

Así están los pasillos de una escuela estatal en la comunidad de 23 de Enero
Los baños de los colegios privados
Las aguas negras son un problema en una escuela nacional en Maracay
Sanitarios de una escuela pública nacional

Privados y subsidiados también sufren

En escuelas privadas y subsidiadas la realidad es otra. Los obstáculos que deben sortear son la ausencia de docentes, falta de acceso al transporte público y las fallas con el servicio de energía eléctrica.
Además de los docentes del ciclo básico de educación, en el estado Aragua faltan profesores de castellano e informática. “Hemos buscado profesionales no docentes, jubilados, todos con formación pedagógica, estudiantes de la carrera y componentes docentes”, indica Jesús Mambie, director de la Escuela Diocesana San Juan Bautista y presidente de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) en Maracay.


Tras el regreso a las aulas en la pandemia, los niños, niñas y adolescentes que hacen vida en colegios privados o subsidiados tienen menos horas de clases. Entre abril y mayo el transporte público se vio afectado por la escasez de combustible, especialmente el diésel. De acuerdo al Frente Unido de Transporte (FUT) en Aragua, hubo semanas en las que el sector prestó el servicio entre 35% y 40%, y al menos cuatro municipios (Girardot, Zamora, Sucre y Bolívar) fueron los más afectados. 
 

La falta de unidades colectivas generó que algunas instituciones que reciben a los estudiantes en horas de la tarde redujeran sus horas de clases, para que los alumnos, docentes, personal obrero y administrativo puedan llegar a sus hogares ante la incertidumbre de conseguir autobuses en algunos sectores. 


La Escuela Diocesana San Juan Bautista, cuyo espacio es compartido con la Unidad Educativa Pablo VI, fue una de las que tomó la decisión de cortar la jornada escolar, por este problema. 

 

El presidente de la AVEC en Maracay aclaró que la reducción de horas escolares es una decisión que busca brindar más seguridad a los estudiantes. Las avenidas quedan solitarias antes del atardecer y la falta de autobuses significa un riesgo para los niños, niñas y adolescentes. 


Añadió que esta situación no solo ocurre en Maracay, sino en otras localidades como Cagua, municipio Sucre, y en Villa de Cura, municipio Zamora. 


Para recuperar estas horas perdidas, Mambie afirmó que trabajan a través de WhatsApp, blogs, entre otras plataformas. 

Para este reportaje se visitaron cinco instituciones educativas, durante las primeras dos semanas de mayo. Se entrevistaron a seis personas. 

 

Los nombres de los alumnos, representantes y docentes fueron cambiados para proteger su identidad.